Einstein, un pensador con una imaginación única, que ha sabido romper con los prejuicios de una época, que tuvo el coraje de cuestionar al dios Newton y poner en crisis el pensamiento de la física clásica, ha desarrollado una teoría que día a día se verifica, que todos hemos oído sobre ella pero que solo unos pocos la comprenden, este hombre que más que un científico fue un filósofo ha dicho “el tiempo es una ilusión”. Que es una ilusión? Es eso, precisamente algo que en la realidad no existe. No vamos a entrar a filosofar sobre si es real o no la realidad porque aquí estamos para desarrollar una comprensión sobre el tiempo y no sobre la realidad, tema muy interesante que podemos dejar para otra oportunidad. Pero hace miles de años, sin que mediara el conocimiento científico, sin los medios actuales de acceso al “conocimiento” los zeneistas como el maestro Dogen ya lo habían dicho y de una manera más categórica aún, el tiempo es una ilusión. Dos cosmovisiones totalmente diferentes, una occidental, aferrada al método científico, a la división, a la categorización, a la creación de ideas, a la matematización de las proporciones y la geometrización de los espacios y apoyado sobre modelos matemáticos han dicho en el siglo XX que el tiempo es una ilusión. Otra cultura, cuya cosmovisión armónica e integradora, que no necesita categorizar para comprender, que no necesita separar para conocer, ni de la idea para desarrollarse interiormente, que no divide sino que aglutina, ha dicho también que el tiempo es una ilusión. Posiblemente, se esté hablando de diferentes ilusiones y quizás de diferentes tiempos. Pero que importancia tiene? Como dice Gregory Bateson. Dos descripciones son mucho mejor que una. Lo importante y que no hay que perder de vista es que ambos una filosofía de más de 4000 años y otra en los albores del siglo XX desde un acceso al conocimiento diferente obtienen un mismo resultado.
lunes, 31 de marzo de 2008
El tiempo es una ilusión. Maestro Dogen
Einstein, un pensador con una imaginación única, que ha sabido romper con los prejuicios de una época, que tuvo el coraje de cuestionar al dios Newton y poner en crisis el pensamiento de la física clásica, ha desarrollado una teoría que día a día se verifica, que todos hemos oído sobre ella pero que solo unos pocos la comprenden, este hombre que más que un científico fue un filósofo ha dicho “el tiempo es una ilusión”. Que es una ilusión? Es eso, precisamente algo que en la realidad no existe. No vamos a entrar a filosofar sobre si es real o no la realidad porque aquí estamos para desarrollar una comprensión sobre el tiempo y no sobre la realidad, tema muy interesante que podemos dejar para otra oportunidad. Pero hace miles de años, sin que mediara el conocimiento científico, sin los medios actuales de acceso al “conocimiento” los zeneistas como el maestro Dogen ya lo habían dicho y de una manera más categórica aún, el tiempo es una ilusión. Dos cosmovisiones totalmente diferentes, una occidental, aferrada al método científico, a la división, a la categorización, a la creación de ideas, a la matematización de las proporciones y la geometrización de los espacios y apoyado sobre modelos matemáticos han dicho en el siglo XX que el tiempo es una ilusión. Otra cultura, cuya cosmovisión armónica e integradora, que no necesita categorizar para comprender, que no necesita separar para conocer, ni de la idea para desarrollarse interiormente, que no divide sino que aglutina, ha dicho también que el tiempo es una ilusión. Posiblemente, se esté hablando de diferentes ilusiones y quizás de diferentes tiempos. Pero que importancia tiene? Como dice Gregory Bateson. Dos descripciones son mucho mejor que una. Lo importante y que no hay que perder de vista es que ambos una filosofía de más de 4000 años y otra en los albores del siglo XX desde un acceso al conocimiento diferente obtienen un mismo resultado.
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